Un poco más sobre mí

Bienvenido, bienvenida a Ronroneos Home.

La principal razón de este apartado es que me conozcas un poco más y contarte qué fue lo que me trajo hasta el servicio que te ofrezco: cuidar de gatos en tu casa. Creo necesario contarte sobre mí porque es comprensible que en un principio, pueda resultar complicado dejar las llaves de casa y el cuidado de tu gato o gatos durante tu ausencia a una persona que no conoces. 

Vivo en Manzanares el Real y mi servicio, por ahora, abarca hasta 40 km a la redonda. Si estás fuera de ese radio y te interesa que cuide a tu gato, no dudes en escribirme y contarme tu caso para que podamos llegar un acuerdo y ayudarte.  

En la página de inicio te cuento que soy educadora social. He ejercido como tal durante nueve años de mi vida y disfrutado mucho, aunque el mundo animal siempre fue mi pasión. Un día decidí dar un cambio de rumbo y dedicarme a lo que me apasiona a tiempo completo, por eso cree este servicio. 

Mi sueño hecho realidad.

Comencé cuidando gatos de amigo@ o familia, como un hobby. Sin embargo, pronto empezaron a llamarme por recomendación de amistades y me planteé ¿por qué no dedicarme a esto de verdad como medio de vida? 

Han sido varias las personas que me han acompañado con mucho cariño a iniciar este proyecto, pero quiero nombrar especialmente a una persona que se cruzó en mi camino y que me animó y motivó enormemente a creer que era posible hacerlo realidad.  Almudena, propietaria de Gatosphera. Mujere valiente y emprendedora. Siempre gracias.

Mientras, decidí formarme en etología felina y realicé el curso maravilloso de Elena Bat. Actualmente, estoy cursando «Idioma gatuno», que imparte «Terapia Felina» y continuaré con Auxiliar Técnica Veterinaria.

Durante este periodo he aprendido a ponerle nombre a cosas que antes percibía en los gatos, pero sobre las que no había reflexionado más profundamente. He aprendido a entenderles mejor, a comprender sus posturas, sus gestos, sus movimientos, a respetarlos desde otra perspectiva, a conocerme a mí. Me di cuenta cuenta de que los seres humanos, en la mayoría de los casos tratamos a los animales basándonos en nuestras necesidades sobre ellos, olvidando totalmente las suyas. 

Los gatos son gatos. No son perros, ni humanos, ni mejores, ni peores. Son una especie con unas características y unas necesidades que debemos respetar y tener en cuenta si queremos convivir con ellos en una casa.

Los gatos que viven en casas necesitan saltar, correr, necesitan rascar sus uñas, estar en las alturas, comer sano, jugar a cazar, utilizar areneros limpios, perseguir insectos, inspeccionar todo lo nuevo, etc. Estos cursos me están enseñando a tomar mayor conciencia sobre sus necesidades reales y desarrollando una intención clara de tratar de difundir esta información para ayudar y hacer la vida más fácil a gatos y personas. 

Mis comienzos en el ámbito de la protección animal.

Hace siete años comencé a colaborar de manera puntual con diferentes asociaciones en Madrid, haciendo acogidas de gatos rescatados de la calle. 

Una de esas acogidas, se quedó en casa para siempre, Dora, y poco a poco fui involucrándome más en el espacio de la protección animal. Además de con Dora, convivo con cinco gatitos más: Canela, Lúa, Rita, Timón y Pumba. Todos ellos provienen de la calle, de diferentes situaciones.

Dora

Canela

Pumba

Lúa

Rita

Timón

Trabajo voluntario en colonias felinas.

Dentro del trabajo voluntario, comencé a hacer CER y a gestionar colonias felinas, lo cual actualmente ocupa una parte importante de mi tiempo.  

CER son siglas que corresponden a Captura, Esterilización y Retorno, y ¿esto qué implica?, pues es una manera ética y respetuosa de controlar la población de gatos que viven en la calle de los pueblos y las ciudades. Se captura a los gatos, se les castra, vacuna, desparasita y se les retorna a su colonia, que es en definitiva su casa. Los gatos más sociables son rescatados y puestos en adopción responsable.

Todos los ayuntamientos están obligados por ley a la realización del método CER y a garantizar el bienestar de los gatos ferales de su municipio, aunque lamentablemente muchos no lo cumplen.

Cuando son castrados se les hace una pequeña marquita en la oreja, en la izquierda si son machos y en la derecha si son hembras, como indicativo de que esos gatos ya han sido castrados. Todas las colonias felinas controladas son alimentadas y supervisadas diariamente por las personas responsables de ellas para garantizar el mayor bienestar de los animales que las habitan. Y esa es una de mis tareas. Así que, si vas caminando por algún pueblo o ciudad y te topas con un gato que tiene una marca limpia pequeña en una de sus orejitas, significa que ese gato tiene la suerte de pertenecer a una colonia controlada y cuidada.

Sherlock

Fiorella

Búha

Mi experiencia laboral.

Recientemente, he trabajado en Gatosphera, un hotel de gatos. Durante mi tiempo allí me he relacionado con muchos gatos, de muchas razas distintas y con personalidades distintas. Este trabajo, ha contribuido enormemente a mi experiencia y conocimientos sobre estos seres fascinantes.

Toda esta trayectoria en mi relación con los pequeños felinos, junto a la convivencia diaria con estos animales que conlleva muchas risas y momentos curiosos, pero también una importante responsabilidad, me enseña cada día a tratarles con mayor acierto y entender mejor sus necesidades, las cuales, cuanto más tiempo pasa,  respeto con total convencimiento.

Si has llegado hasta aquí y te surge cualquier cuestión,  no dudes en escribirme. Me encantará saber que leer esto ha podido ayudarte a tomar la decisión de contar con mis servicios o al menos ponerte en contacto conmigo para tener una primera visita, sin compromiso. 

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